"Hecha a mano con una intención"
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"Hecha a mano con una intención"
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La cruz ya existía. Lo que cambió fue su propósito.
Nudo Noble nació después del terremoto en Venezuela, desde la distancia y con muchas ganas de ayudar. En esos días, las cruces que Ernesto hace a mano, y que llevan años acompañándonos en casa, se convirtieron en un recordatorio: poner en manos de Dios lo que no podíamos controlar. Un día surgió una idea sencilla: venderlas y convertirlas en ayuda.
Hoy cada Nudo Noble se hace a mano, una a una, y de cada compra donamos 15 € a quienes más lo necesitan en Venezuela. En nuestro Instagram @nudoble_ te iremos contando qué hacemos con cada euro y a quién llega.
Hecha a mano, atada con propósito
Cada cruz nace de dos cañas de bambú escogidas una a una y un nudo de cuerda que Ernesto ata con sus manos, como ató la primera para nuestra casa. No hay dos iguales — cada curva de la caña cuenta su propia historia, y cada nudo lleva dentro una promesa que cruza el océano.
Creemos en la belleza sencilla y el poder de un gesto solidario que transforma tanto el espacio como a quienes lo habitan.
"Si una cruz tan sencilla pudo sostener mi fe, muchas cruces pueden sostener a las familias de mi ciudad."
Deli, fundadora de Nudo Noble